El proyecto consistió en la intervención de un antejardín, contemplando la mitigación total del césped existente. Para ello, se ejecutó una mitigación completa mediante escarpe del terreno y aplicación de herbicida, considerando un periodo de espera de un mes y medio por la época para asegurar su efectividad. Además se realizo el mejoramiento del suelo para optimizar las condiciones de plantación. Se desarrolló una propuesta de estilo mediterráneo y xerófito, orientada a un bajo consumo hídrico y mantención reducida. La selección de especies se realizó en función de las condiciones específicas del lugar, priorizando una disposición equilibrada y evitando aglomeraciones. El diseño se estructuró mediante formas definidas por materialidades y gravas decorativas, generando un conjunto armónico, funcional y acorde a los criterios de sustentabilidad del proyecto.